Coenzima Q-10, para una excelente circulación

 
“Como cardiólogo yo creo que la CoQ-10 es uno de los mayores avances
en medicina en el siglo XX para el tratamiento de las enfermedades del corazón”.

Dr. Stephen T. Sinatra

No se trata de una vitamina, un mineral o un aminoácido, sin embargo estamos ante un nutriente muy importante para la salud y la sensación de bienestar; esto se debe a que la Coenzima Q-10 es uno de los disparadores de los procesos energéticos en nuestro organismo, y si bien el mismo lo sintetiza, difícilmente sea en cantidades suficientes para un desempeño óptimo.

Se trata de un nutriente con propiedades inespecíficas, puesto que sus beneficios abarcan una amplia esfera de condiciones, tales como antioxidante, cardioprotector o inmunoestimulante; se encuentra distribuido universalmente en todos los tejidos, por ello se lo denominó científicamente “ubiquinona” Por otra parte, se trata de un complemento nutricional cuyos efectos secundarios se manifiestan en menos del 1% de los casos (náuseas pasajeras) y que puede ser tomado por todo el mundo y a cualquier edad.

Con seguridad la indicación más importante de la Coenzima Q-10 es la de proteger al corazón; en este punto, se ha experimentado que los resultados en casos de insuficiencia cardiaca comienzan a apreciarse al cabo de ocho semanas de tratamiento. Su acción a nivel de la mitocondria de las células del tejido cardíaco facilita que estas tengan la energía suficiente para desempeñar adecuadamente su función; desde esta perspectiva ha demostrado ser un nutriente eficaz en el tratamiento coadyuvante de la hipertensión, el prolapso de la válvula mitral, la arritmia y la angina de pecho.

Muchos médicos, cuando recomiendan fármacos para el colesterol, los asocian a la CoQ10; la razón es que estos medicamentos suelen bloquear la síntesis endógena de este nutriente. Teniendo en cuenta que la CoQ10 es esencial para el bombeo del corazón, encontramos una explicación de porque estas drogas, a pesar de bajar los niveles de lípidos en sangre, aumentarían el riesgo de sufrir un infarto.

Adicionalmente, podemos agregar que, al evitar la formación de radicales libres, inhibe la oxidación del colesterol LDL y su consiguiente depósito en las arterias; destaquemos que el colesterol LDL no es dañino en sí mismo, el problema es que, al oxidarse, es engullido por los glóbulos blancos y degeneran en “células esponjosas”, que son las que se depositarán en las arterias promoviendo la arteriosclerosis. La angina de pecho y la hipertensión también se agregan a la lista de condiciones que pueden ser tratadas y prevenidas con este nutriente.

En el caso de la presión arterial, algunos investigadores sugieren que, en una proporción del 85%, sus pacientes pueden dejar de depender de los fármacos con una dosis regular de 100 mg diarios de CoQ10.

A modo de referencia les dejo algunos recomendados, más allá de los cuales el lector puede hacer su investigación personal:

* CoQ10 ANASTORE: producto francés disponible para su venta a través de Internet; si bien cada comprimido tiene una dosis media de 40 mg por lo que puede ser necesario tomar dos o más al día, presenta el atractivo del encapsulado vegano. Ver aquí

CoQ10 Nutrifarma: disponible en Argentina donde las opciones son pocas y generalmente costosas. Ver aquí

Healthy Heart (Heritage Health Products): disponible en USA, México, Costa Rica, Panamá Guatemala y Rep. Dominicana; la dosis de COQ10 es algo menor pero es un complemento con un blend sinérgico excelente; aquí puede verse la hoja informativa, aquí el contacto en USA y aquí algunas direcciones de contacto para adquirirlo.

Si deseas informarte más sobre la COQ10 puedes leer El gran protector del corazón.
Para saber más acerca del cuidado cardiovascular, seguramente
será de tu interés el artículo Contaminación y riesgo cardíaco.


Pablo de la Iglesia

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