¿Qué complementos se indican para la osteoporosis?

 


❓ “Hola Pablo: Hace unos años hice un curso contigo en Marbella, luego he leído dos de tus libros y te sigo en alguna red social; he aprendido mucho con tus enseñanzas, he aplicado algunas y otras están pendientes.

La cuestión es que recientemente me han diagnosticado osteoporosis y el médico me recomendó calcio. ¿Eso es suficiente? Pregunto porque intuyo que no y me gustaría saber si tú recomiendas otros suplementos nutricionales.

Muchas gracias.”
***
😀 ¡Cómo estás María José!

¡Definitivamente no! La salud ósea depende de mucho más que del calcio. Tan o más importante aún que el calcio suplementado son el magnesio, la vitamina D3 y la K2; por supuesto, mi primera recomendación es que debes cubrir las bases con buenos alimentos, sin embargo, tu pregunta es sobre los suplementos así que me concentro en ellos.

Los siguientes son algunos de los mejores que puedes conseguir en Europa a través de Amazon (aunque seguramente algunos estarán disponibles en dietéticas y herboristerías si lo prefieres):
✔️ Multi Magnesium (https://amzn.to/3VWuUwW)
✔️ Vitamina D3 + K2 (https://amzn.to/4aF95X4)

Luego puedes incorporar alternamente maca (https://amzn.to/4aF9vg6), moringa (https://amzn.to/3vW9khl), chlorella (https://amzn.to/3UmTAgX) y cola de caballo (https://amzn.to/3U5DWFm), por citar algunos de los más valiosos recursos que te aportarán cofactores para fortalecer tu masa ósea.

Finalmente, hay otros temas que deberías considerar si no lo haces aún. Por favor, cuida tu alimentación, ten en cuenta la importancia de exposiciones inteligentes al sol (https://tinyurl.com/4p69c58t) y la actividad física (con sobrecarga es importante para estimular la formación de hueso y cuidar lo que hay).

¡Qué estés bien!

***


Esta respuesta es cortesía de María José (Málaga), a través del servicio de MailTerapia (https://bit.ly/mailterapia-fcbk).

RESVERATROL contra el cáncer


Entre las múltiples propiedades del RESVERATROL, sus propiedades contra el cáncer es un aspecto a destacar.

Una de las razones por las cuales el RESVERATROL aporta positivamente en la prevención y tratamiento del cáncer seguramente está relacionada a su poderoso efecto en la circulación, lo cual mejora la oxigenación y nutrición de las células y los tejidos.

Otro aspecto que parece importante se vincula al hecho que mejora la actividad mitocondrial y esto no solo es un factor clave para la vitalidad del organismo, sino que también hay evidencias acumuladas de su trascendencia a la hora de resistir cualquier forma de cáncer.

De acuerdo a la Dra. Esther Ibáñez, especialista en medicina integrativa con práctica en Barcelona:

La célula tumoral, debido a su alta replicación, necesita grandes cantidades de energía. La energía se produce en la mitocondria de la célula, pero las células tumorales no tienen suficiente energía para su alta replicación y necesitan activar la formación de energía en el citoplasma celular. El resveratrol induce el cambio al metabolismo mitocondrial y como este consume mucho oxígeno, produce muchos radicales libres que dañan la mitocondria, induciendo la apoptosis o muerte celular.

Numerosos estudios sobre resveratrol han demostrado un gran potencial en el tratamiento de distintos tipos de cáncer, debido a su capacidad de afectar varias rutas moleculares.

El poder antiinflamatorio e inmunizante del RESVERATROL, agregaría más razones para confiar en este fitoquímico si se trata de prevenir o luchar contra el cáncer.

Complementos nutricionales

Los siguientes complementos nutricionales de RESVERATROL son sugeridos a modo de orientación y para que sirvan de referencia para adquirir productos de mejor calidad.

OPC DE UVA Y RESVERATROL

Marca: Anastore
Origen Francia / Mercado Europeo
Descripción: extracto seco de raíz de Polygonum de Japón titulado al 50% en resveratrol con un mínimo un 95% de polifenoles; cada dosis aporta 95 mg ofreciendo la máxima calidad.
Más información

RESVERATROL 

Marca: Vegavero
Origen Alemania / Mercado Europeo
Descripción: poderoso antioxidante con una fuerte dosis de resveratrol.
Más información

En el mercado argentino podemos encontrar los siguientes productos basados en resveratrol y con una calidad competitiva:

Harina de vino

Otra opción para asegurarnos buenas dosis de RESVERATROL es la harina de vino, la cual es un residuo de la vinificación de la uva. En ella,  junto a otros fitoquímicos, destaca el RESVERATROL, aunque con menor concentración que en un complemento; como contrapartida, tiene la ventaja de sumar otros principios activos valiosos como el hierro, el potasio, los Omega 3 o el betacaroteno.

La forma de consumirla es a razón de una o dos cucharadas de postre al día, incorporándola en jugos, licuados o ensaladas.

Comparto una receta con harina de vino de mi buen amigo Pablo Martín para que te inspires:

Licuado con harina de vino

Ingredientes (para 2 vasos)

    • Mandarinas: 3
    • Peras maduras: 2
    • Agua filtrada: 1½ vasos
    • Miel: 1 cucharadita
    • Harina de vino: 2 cucharaditas

Procedimiento

Limpiar bien las frutas (se puede pelar o no la mandarina -si no es orgánica, mejor pelarla-),  cortarlas y colocar todos los ingredientes en la licuadora y procesarlos.

Tomar el licuado inmediatamente, pero ensalivando bien.

Personalmente yo evito la miel, con el dulce de la fruta me alcanza y evito elevar demasiado la carga glucémica del batido. ¡Pero esa es la idea! Ahora a poner a prueba la creatividad y hacer recetas propias.

Podemos adquirir  la harina de vino suelta o envasada, en dietéticas y almacenes naturistas.

Una de mis vocaciones es buscar, investigar, probar y compartir sobre los complementos nutricionales de calidad; si has tenido experiencias con alguno de los mencionados, por favor cuéntamelo a través del formulario de contacto.

Otros aliados contra el cáncer

Si deseas trabajar tu estrategia de salud, ya sea en la prevención o el tratamiento coadyuvante del cáncer, con recursos naturales, los siguientes artículos también te serán de ayuda y orientación:

Si la medicina natural es tu vocación, no dejes de informarte nuestras ofertas de formación.

¡Qué estés bien!

Pablo de la Iglesia

El artículo original puede verse AQUÍ

Aceite de prímula para la menopausia

Aceite de prímula para la menopausia

Algunos síntomas de la perimenopausia y la menopausia pueden resultar incómodos e inoportunos; el más conocido de ellos son los sofocos. 

Para aliviarlos y para contribuir a mantener la salud hormonal en esta etapa de la vida, disponemos de plantas medicinales, nutrientes y terapias que son muy útiles; entre ellos destacamos el aceite de onagra o prímula.

Los síntomas asociados a la perimenopausia pueden ocurrir durante algunos años previos al último periodo; cuando estos han cesado durante un año, se considera establecida la menopausia.

Durante un tiempo continuarán los síntomas continúan e irán cediendo paulatinamente; un estilo de vida saludable que favorezca el equilibrio hormonal siempre será auspicioso para aliviarlos y superarlos más rápidamente con mejor nivel de bienestar.

El aceite de onagra es una opción probada y estudiada con claros beneficios para aliviar el dolor, las molestias y las fluctuaciones anímicas durante la menopausia.

¿Qué es la onagra o prímula?

Se trata de la flor de la Oenethera biennis, originaria de América del Norte y ampliamente difundida en Europa y partes del hemisferio sur. La prímula tiene pétalos de flores amarillas que florecen al anochecer.

Los nativos americanos ya aprovechaban las propiedades de la onagra. Utilizaban las hojas para curar heridas menores y dolores de garganta y toda la planta se usó para magulladuras.

En la actualidad, los naturópatas utilizamos el aceite de las semillas de onagra de prensada en frío como un suplemento coadyuvante para tratar una amplia variedad de enfermedades como eccema, dolor de mama, alteraciones inmunitarias o los síntomas de la menopausia. 

El principio activo que distingue al aceite de prímula es el ácido gammalinolénico (GLA), un lípido con gran valor para favorecer el equilibrio hormonal, el buen funcionamiento inmunitario, la actividad antiinflamatoria, entre otros efectos positivos.

Actividad del aceite de prímula

Nuestro organismo demanda un equilibrio de nutrientes y ácidos grasos para su eficiencia funcional, entre ellos los ácidos grasos Omega-3 y Omega-6, que son esenciales para el cerebro, el equilibrio endocrino, la salud ósea y la función inmunitaria.

El aceite de prímula tiene altos niveles de ácido gamma-linolénico (GLA), de la familia de los Omega 6; sus beneficios se aprecian tanto por vía oral o tópicamente.

Indicaciones durante la menopausia

El rol clave del GLA presente en el aceite de prímula esta determinado por su impulso a la producción, equilibrio y eficiencia de las prostaglandinas PGE1, las cuales actúan a nivel de los tejidos favoreciendo la respuesta antiinflamatoria, regulando el flujo sanguíneo o regulando las hormonas.

En The effect of oral evening primrose oil on menopausal hot flashes: a randomized clinical trial, un estudio del año 2013, se observó que el consumo oral de aceite de onagra frente a un placebo durante seis semanas, mostraron que hubo una reducción en la severidad de los sofocos y, en menor medida, en la frecuencia y/o duración.

Otros consejos que favorecen el equilibrio hormonal y contribuye a pasar mejor la etapa de la menopausia son:

  • Consumir alimentos integrales.
  • Dormir en una habitación fresca.
  • Hacer ejercicio con regularidad.

Un súper alimento con muchas propiedades para la salud, entre ellas favorecer la calidad de vida en la menopausia es el aceite de lino; recomiendo el siguiente artículo:

Lino, aliado en la menopausia

Para abordar un enfoque más integral, también sugiero la siguiente lectura:

Mejorando naturalmente los síntomas de la menopausia

También para el síndrome premenstrual

El síndrome premenstrual (SPM) identifica una serie de cambios físicos y emocionales que suelen manifestarse antes de la menstruación y que suelen desaparecer con su llegada. 

Diversas investigaciones y una gran experiencia empírica, demuestran que el aceite de onagra es un recurso valioso para calmar los síntomas del síndrome premenstrual, entre los que identificamos irritación, migrañas, dolor o hinchazón.

Agrego que el SPM es una de las señales que indican algún grado de desequilibrio hormonal que debe ser atendido, siendo el aceite de prímula una de las alternativas para su abordaje no farmacológico.

Complementos de referencia

Este es un servicio para alumnos, clientes y lectores que han accedido a alguna publicación sobre el tema y me han pedido recomendaciones concretas de marcas confiables de aceite de onagra o prímula.

Las siguientes son algunas de las que puedo recomendar porque las he utilizado pero no es ni definitiva ni exhaustiva, siendo meramente indicativa a modo de orientación:

Aceite de Onagra Sanct Bernhard

Aunque me esfuerzo por mantener los enlaces actualizados, no puedo garantizar que funcionen siempre; para obtener otras presentaciones, por favor acudir a una dietética o almacén naturista para recibir asesoramiento.
El consumo habitual sugerido es de unos seis gramos divididos en dos o tres tomas; sin embargo, con el consejo profesional este puede ser variado en función de necesidades particulares o sinergias con otros complementos.

Seguridad del aceite de onagra

El aceite de onagra se ha mostrado como un complemento nutricional seguro, en especial en los adultos. Incluso durante el embarazo y la lactancia.

Aunque es bien tolerado en la mayoría de los casos, ocasionalmente pueden presentarse síntomas gastrointestinales temporales como dolor abdominal, sensación de plenitud o náuseas; de ocurrir, simplemente podemos reducir la dosis o suspender el tratamiento unos días.

Por supuesto, siempre es recomendable conversar con nuestros proveedores de salud para verificar posibles interacciones o contraindicaciones.

Pablo de la Iglesia

En busca de la nutrición óptima

Primero veamos un ejemplo práctico: 

🌞 Si no lo habías hecho antes, con seguridad este año has tomado conciencia de la importancia de la vitamina D.

👉 Es oportuno saber que para convertir la vitamina D en su forma activa, se necesita magnesio y por ello hay que evitar su deficiencia. Entre otras muchas funciones, el magnesio también es necesario para la función de las células inmunológicas, y si su presencia es insuficiente, nuestra inmunidad natural también lo será.

👉 En BENEFICIOS DEL MAGNESIO te suministro información práctica para optimizar el metabolismo de este importante mineral: https://coachnutricional.net/beneficios-del-magnesio/ 😉

🥑 Este es apenas un ejemplo de como la funcionalidad óptima de nuestro organismo depende de una compleja sinergia de muchos factores y por eso siempre insisto en que son los alimentos fisiológicos que hacen a la comida real, la primera base de un estilo de vida saludable.

🧄 Luego podemos sumar superalimentos y plantas medicinales. Y por último los complementos nutricionales.

💊 No le quito importancia a los complementos nutricionales, al contrario, ¡los recomiendo enfáticamente! Pero con un orden de prioridades adecuado, de lo contrario llegan como parches débiles de una estrategia condenada al fracaso. ¿Vale?

Profundizamos sobre el tema en el siguiente vídeo: 



Nos vemos pronto; un poquito mejor nutridos y más saludables la próxima vez 😉

Pablo de la Iglesia

Primeros alimentos del bebe


La OMS y la mayoría de las asociaciones de pediatría, coinciden en que la lactancia materna debe prolongarse hasta los dos años. Así mismo, enfatizan que durante los primeros seis meses debería ser el alimento exclusivo de los bebés; incluso muchos pediatras recomiendan extenderla hasta el año, sobre todo si se trata de una familia con historial de alergias.

Lamentablemente, los datos estadísticos dicen que tan solo un poco menos del 20% son las madres que lo hacen de forma exclusiva hasta completar el semestre y tan solo el 52% las que llegan hasta los cuatro meses (y rozaríamos el 70% si consideramos la lactancia mixta), según referencias auditadas en España; en Argentina, según datos de la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia del Ministerio de Salud de la Nación, la lactancia exclusiva hasta el sexto mes es del 35%, marcando un ascenso en relación a la anterior medición del 2011 que había sido del 30%. En ambos casos, aún muy lejos de las recomendaciones de la OMS.

"La leche materna es como una primera vacuna para el niño. Lo protege de infecciones potencialmente letales y le da todo el alimento que necesita para sobrevivir y desarrollarse bien", afirmó el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, respecto del informe presentado en el inicio de la Semana Mundial de Lactancia Materna en Agosto del 2017.

La lactancia materna salva vidas de miles de bebés y mejora la salud de la madre, potencia, la inteligencia, estimula la inmunidad, previene infecciones, reduce el gasto sanitario, entre otros beneficios. ¡Nunca insistiremos suficientemente sobre la importancia de este tema!

¿Cuando incorporar alimentación complementaria?

El sistema digestivo del bebé tiene un desarrollo que no es para todos igual, algunos estarán listos a los seis meses y otros necesitarán uno o dos meses más para estar preparados para incorporar alimentos complementarios a la leche materna; algunos signos que indican su madurez son los siguientes:
  • Capacidad para sostenerse sentado por si mismo y sin apoyos.
  • Puede autoregular su ingesta pidiendo comida y diciendo que no cuando ya no la desea.
  • Asume protagonismo en las comidas familiares e intenta llevarse los alimentos a la boca.
  • El reflejo de extrusión permite a los pequeños expulsar de su boca cualquier alimento que no sea líquido, de la textura de la mama, o con sabor y olor diferente al de la leche; cuando este se pierde y ya no empuja los alimentos hacia afuera, tenemos otro signo de madurez digestiva.
Durante los primeros seis meses, insistimos en ello, la leche materna tendrá un protagonismo absoluto en la alimentación del bebé, sin embargo, a partir de este momento y más adelante cuando el niño abandone la lactancia, los padres empiezan a preguntarse que alimentos son los más apropiados para incorporar a la dieta de tal forma que estas elecciones sean lo más saludables que se pueda, incorporen un equilibrio nutricional que garantice un desarrollo apropiado y contribuyan a forjar un bienestar que se exprese a lo largo de toda su vida. Su crecimiento integral depende de ello en gran medida: su capacidad de aprendizaje, su rendimiento físico o su comportamiento están fuertemente condicionados por las elecciones alimentarias; los desafíos pasan por identificar las cantidades adecuadas de alimentos, la incorporación de los diferentes grupos alimentarios y el orden temporal de los mismos.

Mientras la lactancia se prolongue más allá del comienzo de la alimentación complementaria, debemos estar conscientes que la leche materna le aporta con seguridad los mínimos requisitos para una nutrición equilibrada y no hay necesidad de apurar ni la variedad y mucho menos la cantidad de nuevos alimentos. Hay consenso que recién alrededor del año el bebé necesita hierro y zinc más allá de las cantidades que aporta la leche materna y eso -como cualquier otra necesidad manifiesta- se obtiene con muy poca alimentación complementaria; en cualquier caso, una interacción consciente con el pediatra, quien verificará que se vaya desarrollando normalmente, será de gran ayuda para tomar las mejores decisiones. Mi punto de vista es, a la inversa de la ansiedad reinante para hacerlo, que la prudencia, la moderación y la paciencia son las mejores consejeras para acompañar mejor los tiempos de maduración.

¡Qué hermoso desafío! ¿Verdad?


Pero aún antes de ello, hacer de la lactancia un espacio de paz y serenidad para el bebé y su mamá, ayudarán a crear una asociación entre estas emociones sanadoras y los momentos de la alimentación a lo largo de la vida. En este punto podemos hablar de la oxitoxina, una hormona que aumenta a finales del embarazo y juega un papel importantísimo durante el parto y la lactancia; es conocida como la “hormona del amor” porque su aumento se relaciona con momentos amorosos como el orgasmo, el amor, la felicidad, así mismo durante el apacible apego entre mamá y bebé.

La oxitocina se produce cuando el bebé empieza a succionar el pecho materno; la misma provoca la contracción de los alvéolos donde se produce la leche, facilitan su flujo hacia los conductos lácteos, los pezones y la boca del bebé; algunas madres hablan de un cosquilleo antes del reflejo de eyección o salida de la leche y el mismo se debe a la oxitoxina. También provoca las contracciones uterinas que experimentan las mamás al amamantar al bebé y cumplen la función de ayudar a reducir las hemorragias posparto y a contraer tu útero para que regrese al tamaño normal. La oxitoxina también promueve la producción de prolactina, conocida como la "hormona de la maternidad"; esta estimula la producción de leche y brinda sensación de relajación y bienestar. Este es uno de los motivos por los cuales las mamas que amamantan padecen menos ansiedad y depresión postparto ¡Bueno para el bebé, bueno para la mamá! Tan solo hay que tener en cuenta que la producción de oxitoxina se ve inhibida por el estrés, el tabaco, el alcohol y/o dolor en los pezones.

Introducir los primeros alimentos suele ser una experiencia frustrante para muchos padres, precisamente porque se considera erróneamente que empezar a comer es el éxito en este propósito, pero en realidad debemos verlo como un proceso madurativo que debe hacerse paso a paso y permitirle al bebé experimentarlo por completo; primero se negará, luego escupirá sus primeras papillas y, poco a poco, irá dando los pasitos propios de este camino, ¡eso es perfectamente normal y saludable! Recordemos: mientras tome la teta, su nutrición básica está cubierta, hay que relajarse y permitir que esa criaturita nos contagie la intensidad de la experiencia de descubrir el mundo.

Los primeros alimentos preparados exclusivamente para el bebé serán papillas de batata, zapallo y un buen aceite de oliva de calidad virgen extra o, si disponemos de acceso a ellos, uno de girasol, maíz o chía de primera prensada en frío; la manzana y la pera ralladas o la banana pisada, también son exclentes opciones. No hay necesidad de apresurarse, podemos incorporar solo un alimento por vez y en pequeñas cantidades que lentamente iremos escalando a medida que el bebé lo demande; de esta forma su sistema digestivo no estará sometido desde el vamos a combinaciones más complicadas e irá madurando paulatina y sostenidamente. Un punto muy importante: no agregar ni sal ni azúcar, no son necesarios en absoluto; también que estos momentos sean de relax y serena alegría para los papás y el niño.

Un punto a destacar es que los hábitos alimentarios se van formando y pueden ser modificados a lo largo de toda nuestra vida, pero no hay dudas que estos reciben un fuerte impulso y condicionamiento en los primeros meses de vida. A modo de ejemplo, los bajos niveles de frutas y verduras que hoy consumen los niños en su generalidad, no se debe a una elección de ellos mismos sino a la falta de estímulos que reciben por parte de su entorno; incluso, los premios y los regalos amorosos se asocian a golosinas, gaseosas y fast food que resultan nocivos para su bienestar pero que generarán una asociación a sentimientos placenteros y acogedores que crearán una fuerte influencia a lo largo de toda su vida.

La maternidad es un desafío que implica cambios en la escala de valores, estilo de vida, objetivos personales y familiares… como sea, es una excelente motivación para vivir esta etapa como la mejor oportunidad para crecer individual y familiarmente a la vez que se va auspiciando el mayor legado que podemos dejar: una persona saludable y de bien.

Pablo de la Iglesia

La importancia de los alimentos biológicos

La filosofía que moviliza la producción biológica, orgánica o ecológica de alimentos implica evitar recurrir al uso de sustancias químicas tales como pesticidas, herbicidas, plaguicidas u antibióticos que pueden resultar tóxicos y, en su lugar, recurrir a sustancias naturales con ese propósito.

También es importante el diseño de los espacios productivos procurando conservar la biodiversidad y evitando esa especialización productiva que uniforma los paisajes predisponiéndolos a la pérdida de sus equilibrios naturales y controles espontáneos; en la naturaleza, cuando hay diversidad, cada especie tiene su predador o un límite natural, en cambio, cuando predominan los monocultivos, una plaga puede volverse dominante con facilidad y es necesario controlarla con sustancias tóxicas que, de una u otra manera, se incorporan a las cadenas tróficas y terminan en nuestro plato.

Otro aspecto a resaltar es que la agricultura biológica evita el uso de organismos modificados genéticamente (OGMs), más conocidos como transgénicos y en torno a los cuales se abren intensos debates en la comunidad científica; lo cierto es que, a la inversa de lo que era su promesa inicial, estos conllevan un mayor uso de sustancias tóxicas, exigen cultivos intensivos que han provocado desmontes desproporcionados y su consumo se ha visto asociado a alergias, trastornos inmunitarios y es potencialmente cancerígeno.

Además de no contener pesticidas ni OGMs, los alimentos orgánicos aportan más nutrientes. Si tomamos como ejemplo los tomates, los diferentes indicadores señalan que pueden tener unas cinco veces más calcio, incluso más de diez veces el aporte de magnesio y casi dos mil veces la cantidad de hierro -que en los convencionales puede ser casi inexistente-. En las lechugas el calcio puede multiplicarse más de cuatro veces, cifras similares para el magnesio y, al igual que en el ejemplo anterior, la diferencia de hierro es muy significativa llegando a ser unas cincuenta veces más.

En los alimentos de origen animal también ocurre lo mismo. Son notables las diferencias nutricionales entre un huevo puesto por una “gallina feliz” que corre por el campo, pololea con el gallo y come lo que le es natural y aquellas que están hacinadas en una jaula, nunca ven un gallo y se alimentan de un polvo balanceado. Un estudio realizado en el 2007 verificó estos valores y encontraron que los huevos orgánicos tienen 1/3 menos colesterol y 1/4 menos de grasa saturada, así mismo tienen 2/3 más vitamina A, dos veces más ácidos grasos Omega 3, el triple de vitamina E y siete veces más betacaroteno. ¡Todo a favor de los huevos de “gallinas felices”!!


En cualquier caso, a medida que nos alejamos de la producción biológica de alimentos, el medio ambiente se resiente y, por sobre todas las cosas, nuestra salud y bienestar depende de la integridad de la naturaleza, del aire puro, del agua limpia y de los suelos vivos, ¡nuestros alimentos primarios!; si esto no ocurre, todas nuestras buenas intenciones perderán fuerza como una semilla que no alcanza su potencial en una tierra que no es fértil. Lo que es bueno para nosotros, es bueno para la tierra y lo que es bueno para la tierra, es bueno para nosotros; esta es una lógica consistente que emerge con contundencia de la observación de la naturaleza y que debería ser la guía para la construcción de una civilización basada en el cuidado.

Y realmente no es tan complicado volver a una alimentación biológica, al menos en alguna medida, aunque en el mundo de hoy, confundidos en una Babel de conocimientos, nos olvidamos que esto es lo que simplemente nuestros abuelos llamaban comida. Y si a ello le sumamos nuestra mayor voluntad de volver un poco más a la cocina como en aquellos tiempos, mucho mejor.

No hay un solo enfoque en la medicina natural para promover la salud o hacerle frente a la enfermedad. Incluso entre ellos hay contradicciones notables que muchos lectores siempre me harán notar y son un estímulo para seguir investigando potencialidades, sin embargo, lo que debemos comprender por sobre todas las cosas, que el secreto detrás de todos los secretos, es vivir en un equilibrio con la naturaleza. Debemos volvernos observadores y, en función de nuestro escenario, aspiraciones y posibilidades, ir tomando decisiones acordes a este objetivo; hay patrones comunes que son inapelables y hay otros aspectos del guión cuyos factores y proporciones pueden reordenarse. Pero siento que el mayor esfuerzo por elegir alimentos biológicos, impulsar su producción y consumo, constituye una visión orientadora en el corazón de una estrategia de salud para nosotros, para la sociedad y para el planeta.

Hoy que hablamos tanto de ALIMENTACIÓN CONSCIENTE, para profundizar en ese camino podemos remitirnos a una enseñanza de George Ohsawa que invitaba a los practicantes de la alimentación macrobiótica a hacer el ejercicio reflexivo de discernir en cada caso por qué se come: ¿Para crecer? ¿Por placer? ¿Para curarse? ¿Para evolucionar espiritualmente?... En este camino hacia la alimentación consciente, lo más importante no es si somos veganos o higienistas, si comemos carne o no lo hacemos, sino que nuestras elecciones sean permanentemente reflexivas y que nos permitan ir tomando decisiones para que cada uno de nuestros alimentos y hábitos de vida sean una contribución que aporte un granito de arena para mejorar nuestra salud y que sumen para crear un mundo mejor.

CONSCIENTE es estar lúcido para darnos cuenta que una buena respuesta no necesariamente lo es siempre o en diferentes escenarios; es una forma de estar vivos, de poder trascender el condicionamiento y la creencia que nos cristaliza. Y tomar decisiones en virtud de la verdadera inteligencia que nace de un estado de comunión y sensibilidad con la vida. Optar por alimentos biológicos siempre que nos sea posible, producirlos aunque sea en una maceta, un balcón o un pequeño patio, o tener disposición a pagar un poquito más para cuidarnos y premiar al que lo produjo con una cuota de respeto adicional, es una forma práctica de abrirnos a este estado que nos guiará naturalmente al despertar de la consciencia a través de la alimentación. En el mundo de hoy no es fácil alcanzar este objetivo de manera plena, lo realmente importante es que, desde donde estemos, demos un pasito en la dirección correcta; porque realmente, para que este cambio sea posible de manera profunda, este es el mejor ejemplo que la transformación es un camino que debemos ir transitando todos juntos.

Consejos para no desanimarse


No se trata de abordar la cuestión en términos de “esto o lo otro” o de “todo o nada”, tal vez el camino viable para la mayoría de nosotros es ir dando pasos pequeños pero firmes en la dirección correcta. A veces, en un almacén naturista, podremos acceder a un producto orgánico; otras veces lo buscaremos y no lo hallaremos o nos desalentará su precio, pero no demos por supuesta esa creencia que dice que “lo orgánico siempre es más caro” y permanezcamos atentos a las oportunidades.

Algunas aromáticas las podemos plantar en macetas; por ejemplo, menta, perejil o melisa no necesitan mucho sol e incluso las podemos producir en la cocina. Otras como albahaca, ajo, anís, comino, hinojo, orégano, tomillo o romero, requieren más sol y será mejor tenerlas afuera, en el balcón si vivimos en un departamento o sobre ventanas muy soleadas.

Pimiento, ajo, tomate, rúcula o lechuga son ejemplos muy buenos de hortalizas cuya producción podemos abordar en pequeños espacios y hacer una gran diferencia en nuestras vidas.

No importa si es mucho o es poco, importa que nuestro cuerpo vuelva a tomar contacto con alimentos vitales y, especialmente si vivimos en departamentos y grandes ciudades, que retomemos el contacto con la tierra y el proceso vital que hay detrás de la reproducción y el crecimiento de una plantita que luego será nuestro alimento. Esto hará una diferencia en el crecimiento interior de todos los miembros de la familia si los involucramos en su cuidado y tengamos presente que es una parte del camino que es esencial que experimenten todos los niños.

Diabetes: prevención y tratamiento natural


Según previsiones de la Federación Internacional de la Diabetes, la incidencia de esta enfermedad aumentará significativamente en los países desarrollados; estos datos son alarmantes, sobre todo, si tenemos en cuenta que a este ritmo, en algunas regiones se ha convertido en la primer causa de muerte llegando a representar un 50% o más en algunas poblaciones.

De acuerdo a los datos de la Federación Internacional de la Diabetes, la carga por mortalidad nos muestra que “alrededor de 4,6 millones de personas de entre 20 y 79 años murieron de diabetes en 2011, representando un 8,2% de la mortalidad mundial por cualquier causa en personas de este grupo de edad. Esta cifra estimada de fallecimientos es similar en magnitud al de la suma de muertes por varias enfermedades infecciosas que están entre las principales prioridades de la sanidad pública, y equivale a una muerte cada siete segundos. El cuarenta y ocho por ciento de las muertes de origen diabético se producen en personas menores de 60 años. La mayor cifra de muertes por diabetes tiene lugar en países con el mayor número de personas con diabetes: India, China, Estados Unidos de América y la Federación Rusa.” Para el año 2013 causó 5,1 millones de muertes en total, representando esto que cada 6 segundos muere una persona debido a la diabetes. Es decir, cada año que pasa estamos peor y las autoridades sanitarias, las instituciones médicas y las empresas farmacéuticas nos dicen que esto es un éxito.

Lamentablemente, la política sanitaria establecida, dominada por intereses económicos únicamente menos poderosos que aquellos que giran en torno a las armas, no ha mostrado un interés en desarrollar verdaderas estrategias de prevención social, y, los tratamientos recomendados, también dejan mucho que desear en comparación con nuestro nivel de conocimientos actuales.

Desinformación: la peor enfermedad


Todavía hay médicos que siguen desaconsejando la fruta a los diabéticos mientras en los medios de comunicación se sostiene lo contrario; todavía hay enfermos que creen que la pasta es dañina para su salud, mientras hay médicos que la recomiendan.

Realmente, tal vez no haya una sola enfermedad donde reine tanta confusión; las buenas intensiones de cualquier diabético quedan ensombrecidas ante tanta incongruencia. Incluso, muchos alimentos recomendados por la industria, como los lácteos o los edulcorantes, están señalados como factores sospechosos de desencadenar o agravar esta enfermedad.

Se Puede Prevenir


Lo políticamente correcto sería que este autor encabece este párrafo con un “¿SE PUEDE PREVENIR?”, sin embargo, la integridad me lleva a llamar al pan pan y al vino vino.

Definitivamente, se puede prevenir y la estrategia debería comenzar en el vientre materno; cuando una madre tiene antecedentes de diabetes, las medidas deberían extremarse.

Durante la gestación, la madre debe ingerir una alimentación lo más natural posible, a base de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y aceites vírgenes de buena calidad, incorporando cantidades moderadas de huevos y pescados azules; la complementación nutricional con lecitina de soja, levadura de cerveza y aceite de onagra ayudarán a que la formación del feto sea óptima.

Más tarde, asegurarse que ninguna bien intencionada enfermera le dé su primer biberón como primer alimento; el destete no debería producirse antes de los seis meses y el consumo de lácteos debería postergarse lo más posible.

La dieta típica que llevamos los occidentales con acceso a los beneficios de la sociedad de consumo, ha demostrado ser muy nociva para nuestra salud, y en particular para la diabetes; las dietas ricas en almidones y azúcares por contrapartida de las fibras, promueven la aparición de esta enfermedad.

En este sentido, la prevención consiste en evitar los azúcares simples y desnaturalizados tales como los que encontramos en el azúcar o los cereales refinados –pan blanco, arroz blanco, pastas blancas- y que incluya frutas y verduras -predominantemente crudas-, cereales integrales, frutos oleaginosos, algas, huevos orgánicos y, en caso que no seamos vegetarianos, pescado grasos -atún, salmón, sardinas-.

En Africa, donde la mortalidad por diabetes insulinodependiente es del 100% luego de 20 años de haber sido diagnosticada, y fundamentalmente debido a la falta de insulina, estas medidas serían de gran ayuda.

También, esto hay que decirlo, la DIABETES SE PUEDE CURAR. Una dieta viva, detox, alcalinizante, basada en alimentos frescos e integrales e ingestas moderadas, acompañadas del uso de plantas medicinales, complementos nutricionales y un estilo de vida auspicioso, abren excelentes perspectivas a esta posibilidad; de esto nos hemos explayado junto al chef y periodista Pablito Martín en el libro “Detené la Diabetes” (Grijalbo).

Diabetes Tipo II


Suele aparecer después de los 40 años y antes en las personas obesas; esta forma de diabetes, que no requiere la aplicación de insulina, afecta a un 3% de la población.

Lamentablemente, el número de afectados crece permanentemente desde hace décadas y, por ejemplo, en España ya hay más de medio millón de diabéticos.

Diabetes Tipo I


Esta forma de diabetes, se caracteriza por su aparición repentina y normalmente antes de los treinta años; esta forma de diabetes requiere insulina y se manifiesta una actividad autoinmune contra los tejidos productores de insulina endógena.

Las terapias naturales pueden hacer una verdadera diferencia en ambas clases de diabetes.

Complicaciones Diabéticas


En forma inmediata, un diabético puede ver severamente alterados sus niveles de azúcar en sangre, sea aumento o disminución, lo cual puede llevarle a la muerte.

Los ojos se ven afectados por retinopatía diabética (falta de irrigación y vascularización anormal en el ojo) o cataratas debido al daño que genera la hiperglucemia continua.

Las neuropatías consisten en una degeneración del tejido nervioso que lleva a una pérdida de sensibilidad o la aparición de dolores y dificultades motrices.

Las enfermedades cardiovasculares, también son más frecuentes en los diabéticos, razón adicional por la que deben llevar una cuidada alimentación.

Y como una complicación adicional a las enfermedades circulatorias, las pequeñas arteriolas del riñón, encargadas de filtrar la sangre, se deterioran pudiendo llegar a declararse una insuficiencia renal.

Complementos Naturales


Salvado de avena: ha demostrado ser eficaz para reducir el colesterol, el azúcar en sangre y el sobrepeso; se recomiendan cinco cucharadas soperas(en tres tomas) diluidas en zumos o caldos.

Aceite de onagra: el ácido gamalinoléico (GLA) que contiene ayuda a reducir el colesterol, atenúa los fenómenos autoinmunes y actúa en forma similar a la insulina.

Alcachofa: además de ayudar a reducir el colesterol, contiene una enzima que ayuda a oxidar la glucosa; se recomienda en gotas a razón de treinta y diluidas en medio vaso de agua, tres veces al día.

Ajo y Cebolla: tienen propiedades antiglucemiantes y antiescleróticas; se recomiendan crudos, en cápsulas, zumos o extractos líquidos.

Copalchi: es un arbusto típico de México que ha demostrado capacidad para bajar el azúcar en sangre y mejorar la salud y el bienestar del paciente; normalmente se recomiendan los extractos líquidos a razón de 10 gotas en un vaso de agua, tres veces al día.

Picolinato de cromo: se trata de un mineral que mejora la eficiencia de la insulina; se recomiendan 1 o 2 comprimidos de 200 mcg. diarios.

Alpiste: la leche de semillas de alpiste aptas para consumo humano tienen una poderosa carga enzimática que favorece de manera notable la eficiencia metabólica y digestiva; conozco muchas personas diagnosticadas con diabétes que al tomarla durante un tiempo se han sentido muy bien y han regulado sus niveles de azúcar.
Por supuesto, todos estos consejos deben ser evaluados juanto al médico tratante, pero, tratándose de una enfermedad donde aún reina mucha confusión y la información llega lentamente al gran público e incluso los profesionales no están bien informados de las últimas tendencias, que siempre es oportuno ir un paso adelante para prevenir esta enfermedad, alentar la posibilidad de curarla dado que hay muchas personas que lo han hecho o, en el peor de los casos, evitar los daños frecuentes que ocurren cuando no se toman las mejores precauciones.

Pablo de la Iglesia

¿Vegetales? ¡Diez raciones al día!

En la actualidad, la OMS recomienda 5 raciones de frutas y hortalizas diarias, sin embargo un nuevos estudio del Imperial College de Londres concluye que duplicar esa cantidad sería mucho más efectivo en la prevención de enfermedades; se ha calculado que, si esto se lograra, se prevendrían 8 millones de muertes prematuras al año.

Sin lugar a dudas, más allá de cual sea nuestro estilo de vida alimentario, vegetarianizar la dieta incorporando más vegetales -con preferencia de crudos-, menos alimentos de origen animal y evitando la manufactura industrial refinada, nuestra salud y la del planeta dirían ¡¡¡gracias!!!


De acuerdo a un artículo publicado en la revista CuerpoMente en Julio del 2017, el consumo de 800 g al día, permitiría reducir hasta un 24% la enfermedad cardíaca, 33% el infarto, 28% la enfermedad cardiovascular y 13% el cáncer.

Entre las frutas y hortalizas se destacan como beneficiosas las peras, las manzanas, las verduras de hojas verdes, las hortalizas amarillas y anaranjadas y las coles; por supuesto, como siempre afirmamos, mejor si son de cultivo orgánico y diversificamos su consumo.

Una alimentación vegetarianizada, que no necesariamente tiene que excluir los alimentos de origen animal pero si reducirlos en relación a los consumos habituales, aporta los mayores beneficios de sus principios activos antioxidantes, antiinflamatorios, prebióticos y, si las consumimos en crudo, enzimáticos.

No es tan difícil aumentar de manera saludable la cantidad de frutas y verduras. Los higienistas recomiendan comenzar el día comiendo fruta, como es sabido, con el estómago vacío esta se digiere y metaboliza mucho mejor. Podemos repetir con una o dos porciones de fruta por la tarde, que pueden ser enteras, en un batido o una macedonia. Si a este le agregamos una ensalada de vegetales crujientes en el almuerzo y la cena, asegurándonos que esta constituya el 50% de nuestra comida, ¡lo lograremos fácilmente! Agreguemos porciones de frutos oleaginosos como las nueces o las almendras, cereales integrales y legumbres, y ya habremos vegetarianizado fuertemente nuestra alimentación. Podemos consumir carnes, huevos o lácteos fermentados de buena calidad en pequeñas cantidades y no tendremos inconvenientes en alcanzar un equilibrio nutricional razonable con la moderación y el sentido común como guías.

¿Todos los huevos son iguales?


Además de no contener pesticidas ni OGMs, los alimentos orgánicos aportan más nutrientes. Si tomamos como ejemplo los tomates, los diferentes indicadores señalan que pueden tener unas cinco veces más calcio, incluso más de diez veces el aporte de magnesio y casi dos mil veces la cantidad de hierro -que en los convencionales puede ser casi inexistente-. En las lechugas el calcio puede multiplicarse más de cuatro veces, cifras similares para el magnesio y, al igual que en el ejemplo anterior, la diferencia de hierro es muy significativa llegando a ser unas cincuenta veces más.

En los alimentos de origen animal también ocurre lo mismo. Son notables las diferencias nutricionales entre un huevo puesto por una “gallina feliz” que corre por el campo, pololea con el gallo y come lo que le es natural y aquellas que están hacinadas en una jaula, nunca ven un gallo y se alimentan de un polvo balanceado.

Un estudio realizado en el 2007 verificó estos valores y encontraron que los huevos orgánicos tienen 1/3 menos colesterol y 1/4 menos de grasa saturada, así mismo tienen 2/3 más vitamina A, dos veces más ácidos grasos Omega 3, el triple de vitamina E y siete veces más betacaroteno. ¡Todo a favor de los huevos de “gallinas felices” de pastoreo! ¿Verdad?

Esta es la razón por la cual una investigación puede resultar en que el huevo reduce el colesterol y el otro lo eleva; la gran enseñanza de este tiempo -y esto se aplica a todos los alimentos- es que antes de elegir lo que comemos tenemos que observar como se produce lo que comemos. La buena noticia para los amantes del huevo es que si se ocupan de conseguir aquellos que son de producción agroecológica y están dispuestos a pagar un poquito más por ellos, aquel consejo de uno a tres por semana tal vez siga siendo válido, seguro y prudente, ¡pero ahora si: libre de culpa y cargo! Tal vez, para los deportistas y quienes hacen alguna dieta especial, también esta cantidad pueda aumentarse.

Y un punto importante en el que no me canso de machacar: la salud no depende de un huevo más o un huevo menos, depende de la calidad, la variedad y el equilibrio. Lo hemos repetido hasta el cansancio: la columna vertebral de una buena alimentación depende del consumo de alimentos frescos, vivos e integrales focalizando en un eje que enfatice en una masa crítica de frutas, verduras y semillas y se complemente con cantidades más moderadas de cereales y legumbres. Luego, mencionamos los alimentos de origen animal que, según la dieta y estilo de vida, su consumo puede ser opcional o más limitado. De esta manera nos estaremos manejando dentro de un rango de seguridad importante, que ha demostrado ser protector de la mayoría de las enfermedades -en particular de las cardiovasculares, el cáncer y la diabetes- y nos permite vivir con una actitud de apertura expectante para seguir mejorando nuestra alimentación con aquellos saberes nuevos pero que se han sostenido durante bastante más de lo que dura la novedad.

Por último, siguiendo la línea de pensamiento aquí esbozada, convengamos que no es lo mismo comer una ensalada de vegetales frescos, un huevo de pastoreo picadito y condimentada con sal marina y aceite de oliva virgen, que unas galletitas elaboradas con harina refinada, azúcar blanca, sal común, aceites de mala calidad y huevos deshidratados que en el proceso su colesterol se ha oxidado y se depositará con facilidad en las arterias. ¡Si logramos comprender la diferencia, habremos dado un gran paso a la hora de mejorar nuestra capacidad de elegir los alimentos que día a día nos ayudarán a crear salud!

Razones para consumir aceite de oliva


Según su elaboración, el aceite de oliva se define de acuerdo las siguientes denominaciones:

1. Aceite de oliva virgen: se obtienen por procedimientos que no producen la alteración del aceite por elevadas temperaturas y cuyo único tratamiento es el lavado, la decantación, la centrifugación y el filtrado. Según sus cualidades se define como vírgen o vírgen extra; estas dos opciones, en orden ascendente, son las mejores para el cuidado de la salud.

2. Aceite de oliva refinado: se obtiene a partir de la refinación de aceites de oliva vírgenes.

3. Aceite de oliva: elaborado a partir de una mezcla de aceite de oliva refinado y aceite de oliva virgen.

4. Aceite de orujo de oliva: se elabora con la grasa que queda adherida a los restos de la extracción del aceite de oliva extra y refinado, y con los residuos de huesos y pieles de las aceitunas. Esta es la variante de menor calidad y, al igual que todas las variantes que no respondan a la denominación virgen o virgen extra, ha perdido las nobles propiedades de este alimento maravilloso.

Razones para consumir aceite de oliva 



Este elixir del Mediterráneo ha sido muy investigado en las últimas décadas y se ha comprobado que:

* Reduce el nivel de colesterol.

* Disminuye el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o trombosis arterial.

* Disminuye la acidez gástrica y protege contra úlceras o gastritis.

* Estimula la secreción de la bilis por parte de la vesícula biliar.

* Es el mejor absorbido por el intestino y facilita el buen tránsito intestinal.

* Favorece la mineralización del hueso.

* Tiene probados efectos anticancerígenos.

* Ayuda a prevenir la arteriosclerosis y sus riesgos.

* Aporta un notable efecto protector y tónico de la piel.

* Fortalece y protege de la oxidación a las membranas celulares.

Una de las características del aceite de oliva es que en su composición de ácidos grasos predominan los monoinsaturados, los cuales tienen unas propiedades especiales para la salud; su particularidad es que tienen casi las mismas propiedades que los predominantemente insaturados pero sin el riesgo de enranciarse prematuramente.

Entre los aceites monoinsaturados destacamos los de almendra, palta, avellana, coco y el más usado por excelencia, el de oliva. Estas variedades favorecen la disminución del colesterol LDL (malo) y mantienen elevado el HDL (bueno), siendo cardioprotectores por excelencia. Esta es una de las razones por la cual, a pesar de tener una dieta elevada en grasas, los países de la esfera mediterránea tienen menor incidencia de afecciones cardiovasculares.

Pablo de la Iglesia

Puedes ver una versión actualizada en
Razones para consumir aceite de oliva

¡Viva las LEGUMBRES!

La buena alimentación es una ecuación y con frecuencia podemos cambiar el orden de los factores y seguir obteniendo como producto una buena salud. Por eso hay muchas dietas, filosofías y enfoques naturista que funcionan: vegetarianismo, macrobiótica, higienismo, paleolítica...
Lo importante es ir estudiando y -sobre todo- experimentando para descubrir de primera mano que aspectos iluminan de manera especial cada uno de los enfoques. ¿Comprendes?

Incluso, ningún alimento o categoría de alimentos es esencial si al final el resultado es el equilibrio nutricional. Pero en este caso, cuando eliminamos algún grupo de alimentos, se requiere mayor cuidado, conocimiento y experiencia. ¿Vale?

Ahora si: ¡Viva las legumbres! :-) Te ayudarán mucho a que tus ecuaciones nutricionales se aproximen a lo óptimo.

Las legumbres son uno de los grupos alimentarios que a veces son olvidados y nos perdemos muchos de sus beneficios. Ante todo, decir que su consumo brinda sensación de saciedad y su concentración nutritiva con un aporte bajo de calorías, bien podría ser un comodín en todo tipo de dietas saludables y terapéuticas.
¡Guisos! Es lo primero que se nos viene a la cabeza, pero realmente son un ingrediente todo terreno para sopas, caldos, leches vegetales, rellenos, hamburguesas, ensaladas… ¡Hay un montón de nuevos sabores por explorar! Ni hablar que combinadas con vegetales y cereales integrales también pueden contribuir en aquellos estilos de vida que están buscando reducir o evitar el consumo de alimentos de origen animal evitando sus perjuicios y sin renunciar a sus beneficios. ¡Así es la cosa y en invierno se nos antojan! Más no olvidemos que las legumbres son una elección de primera durante todo el año.

Entre los alimentos de origen vegetal, junto con los frutos secos, son los más altos en valor proteico; destacan también los carbohidratos bien equilibrados con fibra para que ingresen lentamente a la sangre, vitaminas y minerales; sabemos que algunas de las enfermedades que más muertes están ocasionando en el mundo -diabetes, obesidad, trastornos cardiovasculares- se pueden prevenir y aliviar con una buena alimentación y las legumbres son un auténtico caballito de batalla en esta buena misión.

Un secreto para la cocción de las legumbres y neutralizar el efecto de los fitatos y las lectinas que provocan que nos caigan algo indigestas e interfieran en la asimilación de algunos minerales es dejarlas en remojo durante unas ocho a doce horas y luego cocinarlas bien con algún pedacito de alga kombu, ya que ayuda a ablandar su piel y mejorar su digestibilidad.

LENTEJAS: sus oligoelementos hacen la diferencia


De origen asiático desde donde se extendieron por el mundo, disponemos de varios tipos entre las que destacan la rubia castellana que es de color verde claro y más grande que la mayoría de sus homólogas, la más común es la pardina, con un tamaño más pequeño y color marrón oscuro, entre otras.

Cien gramos de lentejas se distinguen por aportar 148 mcg de molibdeno, lo cual es aproximadamente el doble de la cantidad diaria que se sugiere habitualmente. 
Este oligoelemento -llamamos así a los minerales presentes en mínimas proporciones- es fundamental para el metabolismo del hierro fortaleciendo la función de una enzima esencial para le mismo, la xantina-oxidasa; también participa en otros sistemas enzimáticos asociados al metabolismo del alcohol, las drogas, sustancias tóxicas y exceso de cobre. El déficit de molibdeno también está asociado a problemas en el funcionamiento sexual masculino.

La misma cantidad de la legumbre aportan casi la mitad del hierro y el manganeso que nuestro cuerpo necesita diariamente. 


Puesto que los beneficios del hierro son más o menos conocidos, detengámonos en el manganeso. Este oligoelemento es esencial para los recién nacidos contribuyendo al crecimiento y adecuada formación de huesos, tejidos, así como la coagulación de la sangre, las funciones de la insulina, la regulación y síntesis del colesterol o la activación de varias enzimas; su carencia puede manifestarse con faneras debilitadas -lento crecimiento de las uñas, y cabello, despigmentación de este último-, malformación ósea o trastornos de la glucosa en la sangre.

 Por estas y muchas propiedades más, ¡no dejes de incorporar lentejas a tu vida!

Aliada de una buena visión

A la luteína se la conoce como “vitamina carotenoide”, también se la conoce como “vitamina de los ojos”; se trata de un carotenoide que ha manifestado ser un eficaz protector de la vista, especialmente en la prevención de la degeneración macular, las cataratas o la retinitis pigmentosa; antes que su uso se expanda como complemento nutricional, ya se utilizaba como aditivo alimentario.

Según un estudio realizado en la Universidad de Harvard y publicado en el Journal of American Medical Associattion, las personas que seguían una dieta rica en este nutriente corrían menos riesgo de padecer degeneración macular; esto se debe a que el organismo deposita la luteína en la mácula (la parte central de la retina ocular) y la protege al filtrar las ondas lumínicas perjudiciales.

De acuerdo a MedilinePlus de la Biblioteca Médica de Estados Unidos:

Para disminuir el riesgo de cataratas y la degeneración macular senil (DMS): 6 mg de luteína por día, ya sea en la dieta o usando suplementos. Las personas que consumen entre 6,9 a 11,7 mg de luteína por día tienen un menor riesgo de desarrollar DMS y cataratas.
 Para reducir los síntomas de la DMS: 10 mg por día de suplementos de luteína.


En otros trabajos se sugiere que la luteína puede reducir el riesgo de cáncer de mama y pulmón, colon y próstata; esto se debería -no solo a su efecto antioxidante- a que mejora la comunicación celular y potencia la inmunidad

El organismo no puede producir luteína y es necesario obtenerla a través de los alimentos como las hortalizas de hoja verde como la espinaca o el apio, crucíferas como la col o el brócoli, el aguacate, los calabacines, los porotos, el maíz, el kiwi, los arándanos, el puerro, algunas algas o la yema de huevo.

Tengamos en cuenta que hay 44 mg de luteína por taza de col rizada cocida, 26 mg/taza de espinaca cocida, y 3 mg/taza de brócoli; también es importante destacar que -al igual que el beta-caroteno-, no se deteriora con la cocción de los alimentos, tal como ocurre con otros nutrientes o las enzimas.

Las fórmulas de suplementos la suelen presentar sola o en combinación sinérgica con zeaxantina, arándanos y otros nutrientes que protegen la salud visual; 5 a 10 mg diarios suelen considerarse una dosis suficiente con fines preventivos y consumiendo los alimentos mencionados puede alcanzarse sin mayor dificultad.

Tanto las fuentes alimentarias como los complementos de luteína, mejoran su absorción cuando se consumen con un alimento alto en grasas; los lípidos pueden ser tanto de origen animal (yema de huevo, por ejemplo, que ya aporta una dosis del nutriente) o de origen vegetal (frutos secos, aceite de calidad, pasta de sésamo, etc.)

Si necesitamos complementar, Visual Pro de la firma francesa Anastore es una buena opción de protección integral de la vista;  Eyewise (Lamberts) también es una alternativa valiosa; en Argentina está disponible Nutril Visión (Garden House) que aporta luteína, zinc, vitamina C, entre otros micronutrientes. Por supuesto, estos ejemplos son orientativos para que el lector pueda realizar mejores elecciones en función de los complementos disponibles en su país.

Pablo de la Iglesia

Acido Alfa-lipoico, un gran protector celular


Poderoso antioxidante presente en la carne, las papas y otros alimentos. Se ha verificado que el ácido alfa-lipoico reduce los niveles de azúcar en la sangre entre un 10 y un 30%; estos resultados se deben a que esta sustancia incrementa la capacidad del cuerpo para quemar glucosa y transformarla en energía, al incrementar la eficacia de la insulina. Se recomienda con éxito en el tratamiento del dolor en los centros nerviosos y el entumecimiento resultante de la diabetes.

Una característica llamativa del ácido alfa-lipoico es que tiene propiedades tanto hidrosolubles como liposolubles dándole una versatilidad que no poseen otros antioxidantes; por esta razón, el Dr. Lester Packer, reputado Biólogo Molecular de la Universidad de Berkeley en California, lo ha llamado el “antioxidante universal”.

Entre los alimentos vegetales que lo contienen destacan el brócoli, la espinaca, la col silvestre, las papas y la acelga; las levaduras de cerveza nutricionales también suelen ser una buena fuente de este nutriente. Entre los deportistas que no son vegetarianos, es popular el consumo de riñón o hígado, los cuales son ricos en ácido alfalipoico; en cualquier caso, mi propuesta apunta a vegetarianizar la dieta y, aunque no seamos completamente vegetarianos, los alimentos de origen animal deben consumirse en forma mucho más moderada que lo que se hace habitualmente de tal forma que nos brinden algunos de sus beneficios sin los perjuicios de su exceso. La dosis recomendada para complementos nutricionales es de 100 a 200 miligramos diarios y no tiene contraindicaciones.

Sugerencias para adquirir complementos de Ácido Alfa-lipoico Anastore 👉 aquí

Pablo de la Iglesia

El gran protector del CORAZÓN


Los estudios más determinantes se han llevado a cabo en el campo de la cardiología, siendo un dato de mayor interés la verificación que en la sangre de los cardiópatas hay 25% menos CoQ10 en comparación con personas saludables; los pacientes aquejados de angina de pecho e hipertensión arterial han manifestado una notable mejoría con respecto a los grupos de control y se les ha permitido reducir o suprimir otras drogas. También ayuda a disminuir el riesgo de padecer complicaciones adicionales en personas que ya han tenido un ataque cardíaco, una cirugía bypass u otras complicaciones vasculares.

Razones más que suficientes que justifican que esté siendo utilizada en muchos países para tratar de enfermedades cardiovasculares en general; en Japón y en varios países de Europa está aprobada para el tratamiento de insuficiencia cardiaca congestiva; en Israel los hospitales también la administran a pacientes con insuficiencia cardiaca; en Suecia comprobaron que niveles disminuidos de CoQ10 en la sangre pronosticaban la muerte en pacientes cardiacos.

Las dosis habituales que se recomiendan suelen ir desde los 25 a los 300 mg o más, según la necesidad; la primera cifra responde a una protección apropiada para una persona saludable, aunque lo más corriente suele ir entre los 40 a 100 mg. Idealmente, cada uno debe asesorarse por un profesional especializado.

A modo de referencia les dejo algunos recomendados, más allá de los cuales el lector puede hacer su investigación personal:



* Healthy Origins, CoQ10 (Kaneka Q10), 200 mg, 150 Cápsulas: excelente relación costo-beneficio. ¡Una de mis preferidas! Ver aquí.

* CoQ10 ANASTORE: producto francés disponible para su venta a través de Internet; si bien cada comprimido tiene una dosis media de 40 mg por lo que puede ser necesario tomar dos o más al día, presenta el atractivo del encapsulado vegano. Ver aquí

* CoQ10 Nutrifarma: disponible en Argentina donde las opciones son pocas y generalmente costosas. Ver aquí

* Healthy Heart (Heritage Health Products): disponible en USA, México, Costa Rica, Panamá Guatemala y Rep. Dominicana; la dosis de COQ10 es algo menor pero es un complemento con un blend sinérgico excelente; aquí puede verse la hoja informativa, aquí el contacto en USA y aquí algunas direcciones de contacto para adquirirlo.

Si deseas informarte más acerca del cuidado cardiovascular, seguramente
será de tu interés el artículo "Contaminación y riesgo cardíaco".

Pablo de la Iglesia


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con la guía de Pablo de la Iglesia? 👉 http://poreldespertar.com/cursos/

Recaudos para evitar toxinas

Revista MÍA (Argentina) Marzo 2017

¿Donde están

Básicamente la contaminación con sustancias indeseables para nuestro organismo proviene de nuestros hábitos alimenticios que se han alejado de una alimentación integral. El occidental promedio esta ingiriendo excesos de grasa animal (carne, embutidos, manteca, huevos industrializados…), azucares refinados (azúcar, pan blanco, gaseosas…), excitantes (alcohol, café) o sal; todos estos factores condicionantes de nuestra salud, provocan que nuestras arterias se atasquen, sobrepeso, debilidad física e inmunológica, retención de líquidos, etc. Por otra parte solemos consumir pocas frutas, verduras, pescado, azúcares lentos y agua; esta deficiencia nos provoca carencias nutritivas (vitaminas, minerales, fibra, ácidos grasos esenciales...) que nos conducen a situaciones de estreñimiento, deshidratación y malestar general.

Diferentes estudios preconizan que hasta dos de cada tres enfermedades se deben a una alimentación inadecuada, y que si llevamos una alimentación sana desde pequeños, podemos reducirlas en un 65%; esto nos lleva al sinsentido de los grandes esfuerzos realizados en encontrar la causa de todas las enfermedades en los virus, las bacterias o los genes, mientras que, simultáneamente se descuida la investigación científica en el campo de la nutrición, o peor aun, cuando los conocimientos son contundentes son despreciados negligentemente.

La industrialización de los alimentos

Una de las tendencias mas preocupantes en este sentido, es el constante crecimiento en el consumo de platos preparados; los alimentos industrializados y listos para consumir, incluyen los congelados y refrigerados, los cocinados y esterilizados, y los deshidratados.

Todas estas forman de preparación de los alimentos implican metodologías de cocción y conservación que, por un lado, deterioran el valor nutricional de los mismos, y por el otro, le agregan toxinas, necesarias -a veces- para su conservación en la cadena comercial, pero nocivas para nuestra salud.

Los abusos de ciertos preparados pseudoalimenticios agravan esta situación. Por ejemplo, un estudio publicado en el numero de Marzo del 2002 en la revista Diabetes Care, ya postulaba que el consumo de carnes procesadas como las salchichas o la charcuteria pueden elevar el riesgo de diabetes tipo II hasta en un 50%; estas conclusiones fueron abordadas luego de hacer un seguimiento durante 12 años a mas de 42.000 personas que inicialmente no padecían la enfermedad ni cáncer o cardiopatías y tenían entre 40 y 75 años. Varios trabajos anteriores y posteriores, confirman la gravedad de este escenario de consecuencias nefastas debido a nuestras opciones.

Estos hábitos, tan difundidos entre los niños, nos auguran una sociedad enferma si no realizamos un cambio en nuestras costumbres alimentarias, comenzando por la conciencia de promover hábitos saludables desde la infancia; y concretamente en este ejemplo, estamos hablando de unos alimentos a los cuales lo diabéticos acceden con frecuencia porque no lo consideran nocivos para su salud, mientras que la desinformación los lleva a evitar otros como las frutas o los cereales integrales que son beneficiosos para este colectivo.

Los alimentos light tambien hace su aporte a la sobrecarga toxemica que tienen que soportar nuestros castigados organismos; además de ser deficientes en términos nutricionales, tampoco suelen ser apropiados para uno de sus fines mas promocionados, como lo es la supuesta ayuda que brindan para bajar de peso.

La Dra. Judith Rossett, miembro de la Asociación Americana del Corazón, asegura que si bien muchos de estos alimentos light son bajos en grasas, en ocasiones tienen más calorías y terminan engordando mas que los alimentos convencionales; otra razón por la cual pueden generar sobrepeso es debido a que la gente piensa que no engordan y comen cantidades mayores.
En los alimentos light suele utilizarse edulcorantes artificiales provocan alteraciones en la glucemia y la mayoría de ellos ha sido asociado con una mayor incidencia de cáncer y enfermedades neurológicas. Con todo, estas nefastas sustancias continúan utilizándose en forma indiscriminada.

La deslealtad comercial

Muchas empresas, a sabiendas que la alimentación sana constituye un negocio cada vez más interesante, promueven sus productos como naturales cuando no lo son.

Por ejemplo, en España, la empresa Danone solía promover una variedad de yogur bajo la denominación BioDanone, induciendo ventas entre las personas que creen que es un alimento biológico cuando en realidad es una argucia comercial aprovechando una ausencia en la legislación.

En EE. UU. la empresa Mc Donald’s solía promover unas papas fritas vegetarianas cuando en realidad estaban utilizando condimentos con extractos de carne; muchos consumidores de aquel país y de la India se sintieron afectados y querellaron exitosamente a la empresa. Seguramente estos episodios se repiten a diario provocando que muchas veces comamos algo que creemos que es adecuado para nuestra salud o nuestro estilo de vida, pero en realidad no lo es; la única alternativa para remediar este problema es la información que nos permita convertirnos en consumidores exigentes.

Los aditivos alimentarios

Con la excusa de que muchos de ellos se muestran inocuos en el laboratorio, hemos comenzado a ingerir involuntariamente una cantidad de sustancias con las cuales ya hemos comenzado a familiarizarnos: colorantes, aromatizantes, edulcorantes, estabilizantes, emulsionantes, gelificantes, espesantes, conservantes, acidulantes, neutralizantes, gasificantes...

Estas sustancias, detrás de la letra pequeña, son los aditivos alimentarios; si bien es perfectamente posible preparar y conservar los alimentos evitando los aditivos químicos, se sigue insistiendo en ello sin otro motivo aparente que no sea el lucro a cualquier precio; un cambio en la filosofía de producción implicaría "introducir conservantes naturales, reducir el tiempo de almacenamiento, usar envases mas pequeños, disminuir el maquinismo y la superindustrialización en la elaboración de los alimentos y volver a la Naturaleza".

Los aditivos no tienen propiedades alimentarias y tan solo se utilizan para modificar sabores, olores o texturas, y por supuesto, para evitar el deterioro de alimentos que normalmente ya están muertos hace rato.

A pesar de que los expertos han determinado una Cantidad Diaria Admitida (IDA) para cada aditivo, es muy difícil saber que cantidades estamos consumiendo y, por otra parte, se desconocen los efectos sinérgicos de los mismos, puesto que no solo estamos ingiriendo uno de ellos, sino muchos y en diferentes alimentos; también hay que decir que muchos de estos aditivos no se eliminan completamente y se acumulan en el organismo sin que sepamos cuales son sus consecuencias a largo plazo.

Estos aditivos llegan a nosotros a través de los alimentos, los medicamentos, el tabaco, la contaminación ambiental, la cosmética, los tintes químicos...

Reconocemos que el uso de aditivos es muy importante para poder alimentar a las masas de población de las grandes ciudades, pero lo que se cuestiona es el criterio con el cual son utilizados; en este punto la pregunta que debemos hacernos es la siguiente:

¿Estamos dispuestos a pagar más por un alimento elaborado bajo criterios saludables? Si la respuesta es positiva debemos dirigirnos a los comercios especializados y comenzar a consumir alimentos biológicos; puesto que parece que las autoridades sanitarias representan mas a los intereses comerciales que los relativos a la salud de la población, la solución la podrían obtener los consumidores promoviendo el consumo de alimentos sanos y convirtiendo a este sector en un buen negocio.

Por otra parte, las autoridades sanitarias de todo el mundo no se ponen de acuerdo, y un aditivo prohibido en un país puede no estarlo en otros; por ejemplo la OMS considera inaceptable el uso de E-284 (ácido bórico) y sin embargo es permitido en muchos países empleándose en latas de caviar, marisco, conservas, fideos chinos, etc.; en los países nórdicos los colorantes prácticamente están prohibidos, EE UU autoriza alrededor de una decena y España aproximadamente el doble (estos son datos que van variando pero lo dejo para subrayar que los criterios de permisividad no son en absoluto objetivos ni rigurosamente basados en criterios científicos con eje en la salud, sino políticos).

¿Qué hacer?

Realmente es virtualmente imposible evitar tóxicos en los alimentos, pero, si como primera medida, nos focalizamos en frutas, verduras, semillas, cereales integrales y legumbres como eje de nuestra alimentación, ya habremos dado un gran paso. Luego, en la medida que nos sea posible, procuraremos alimentos orgánicos, en especial los que sean de origen animal; por ejemplo, hay una gran diferencia entre un huevo de granja industrial y uno producido por gallinas cuyo estilo de vida se asemeja al natural, y realmente si buscamos, se consiguen aún en las grandes ciudades; no es necesario consumir muchos y hay que focalizar en la calidad.

Las carnes, si buscamos la mejor opción, preferiremos pescado de mar como el atún, el salmón o las sardinas. ¡Y procuraremos que nuestro proveedor nos asegure que son de mar y no de piscifactoría! Si consumimos carnes rojas, que sean pocas; en nuestro país, ya hay cadenas de carnicerías que comercializan carnes de pastoreo y no de feedlot; elegir carne de pastoreo potencia los beneficios de su consumo, reduce los prejuicios y ayudamos a cuidar el medio ambiente.

… por supuesto, beber abundante agua, tomar contacto con la naturaleza frecuentemente y controlar el estrés, ayudará a mantener controladas las toxinas exógenas y las generadas endógenamente.

Pablo de la Iglesia

¡Qué el diagnóstico no te vuelva loco!

... depresión, trastorno de estrés post-traumático, enfermedad por ansiedad generalizada, trastorno bipolar, TDAH, esquizofrenia o cualquiera de las supersticiones devenidas en diagnósticos enumerados en la biblia de la psiquiatría, el DSM. ¡Montones de tonterías que describen cientos de enfermedades y NINGUNA CAUSA 😬

Montones de fármacos adictivos que actúan como chalecos de fuerza químicos, destruyen tu integridad, te matan en vida, provocan suicidios, incrementan los índices de violencia social... ¡ a cambio de nada! O de muy poco, porque hoy estoy con el corazón abierto y derrocho generosidad.


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En salud mental, al día de hoy, se utilizan clasificaciones construidas culturalmente. La proliferación de diagnósticos -detrás de la cual viene la expansión en la utilización de medicamentos que tan feliz hace a la industria farmacéutica- debería hacer que nos preguntáramos qué es lo que hace que el mundo de hoy en día sea tan intolerable para tanta gente. (ver más en http://bit.ly/2jeM1US)


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Hay un momento en que tenemos que dejar ir nuestros apegos como individuos y como sociedad. Y el hecho es, que el 90% del conocimiento -en el caso de la psiquiatría y la oncología probablemente más- de lo que edifica lo que conocemos como ciencia médica es la elucubración intelectuosa de una sociedad que está enferma y no tiene más valor que recomendar una pócima de alas de murciélago (y a favor de las alas de murciélago, que estas no te harán daño). ¡Dejemos ir todas estas tonterías! ¡Salgamos de la zona de comodidad y busquemos seriamente nuestra genuina expresión de amor y libertad!

¡Y ojo! El pequeñísimo porcentaje de intervenciones tecnológicas y farmacológicas útiles, suelen ser maravillosas creaciones de la humanidad; hay que sacarle todos los recursos a la basura de relleno y ponerlos donde se hace una diferencia real. Un científico debe volver a tener el propósito de brindar conocimiento útil al bienestar de la gente y dejar de ser combustible de industrias basadas en códigos mafiosos.

Porque un día, como individuos y como especie, vamos a tener que dejar de hacer lo que siempre hicimos, lo que nos conviene o le interesa a nuestro capricho, para ponerse a HACER ÚNICAMENTE LO CORRECTO.

Pablo de la Iglesia

¿Cómo mejorar nuestra protección natural frente al sol?


Mucha gente me ha venido consultando sobre que sustancias pueden utilizar para reemplazar naturalmente los protectores solares; aunque es habitual recurrir a cremas con rangos potentes de factor de protección solar (FPS), cada vez más consumidores se cuestionan si es conveniente untarse la piel con preparados que pueden contener sustancias químicas como la oxibenzona, el dióxido de titanio  o el palmitato de retinol  que son perjudiciales por sus efectos tóxicos acumulativos en nuestros tejidos e incluso para el medio ambiente, o que, al menos, su seguridad es puesta en duda seriamente.

Realmente, la mejor metodología para lograrlo son las camisas de tejidos naturales, las gorras con visera, los lentes de sol cuando es necesario y exposición moderada, pero sin olvidar en ningún caso que, así como puede dañarnos en exceso, el contacto moderado y pleno con el sol sobre nuestra piel y la exposición de nuestros ojos a su luz indirecta, son requisitos esenciales para mantener equilibrios de nuestro organismo que se han perfeccionado durante toda la evolución; por un lado, los rayos de sol sobre la piel activan la producción de la forma de vitamina D metabólicamente más activa ayudando a prevenir un amplio abanico de enfermedades entre las que citamos problemas cardiovasculares, osteoporosis, diabetes, obesidad, infecciones, eczema, psoriasis, esclerosis múltiple, asma ¡y una lista que puede seguir varias líneas!

En cuanto a nuestros hábitos generales, lo primero que debemos atender es nuestra alimentación. Si esta está basada en en azúcar, alimentos industrializados, ultracocidos, fritos, con edulcorantes artificiales o glutamato monosódico, nuestra primera línea de defensas contra los potenciales daños del sol, estará sin los recursos necesarios para mantener el equilibrio ante estresores como el exceso de sol, frío o climas secos. No vamos a profundizar en los principios de alimentación saludable en este artículo, pero diremos que una alimentación inteligente donde abunden alimentos frescos, vivos e integrales como frutas, verduras, semillas, cereales, legumbres y algas, es fundamental, no solo para nuestro bienestar general, sino para proteger la piel desde adentro.

La adecuada hidratación de nuestro organismo impacta de manera decisiva en la salud de nuestra piel y su respuesta resiliente a los agentes estresores a los que se ve expuesta; de allí que aquel consejo tan repetido que invita a tomar por lo menos dos litros de agua pura vale la pena repetirlo una vez más. Luego, para que las células puedan retener y metabolizar eficientemente el agua, es importante el aporte de buenos ácidos grasos esenciales que, básicamente, obtendremos de los aceites de mesa de calidad -oliva o coco virgen extra, girasol o maíz primera prensada-, frutos secos -almendras, nueces, avellanas…-, semillas -lino, chía, cereales integrales y legumbres-, y si no somos vegetarianos, pescado de mar o huevos que sean de producción natural -evitando los de granja industrial-.

Fuentes de FPS natural

Hay algunos elementos que habitualmente utilizamos como alimentos o complementos, que también son valiosos instrumentos de una cosmética natural y saludable que brindan un nivel útil de FPS que nos permiten obtener resultados similares a las cremas de manufactura industrial sin sus potenciales efectos tóxicos; otras son menos potentes, pero que utilizadas con criterio son eficaces y brindan beneficios agregados. Hay que aplicarlos previamente en una zona pequeña detras de las orejas o en la parte interna del antebrazo para verificar que no tenemos una reacción alérgica a los mismos y usarlos con criterio en el marco de una exposición creciente que debe detenerse antes que notemos el enrojecimiento de la piel.

Entre los que son más potentes hay que mencionar los aceites de semillas de frambuesa y zanahoria, ambas superan el FPS 30+ y son además un aporte de nutrición extra para la estructura, firmeza y flexibilidad de la epidermis y la dermis por sus aportes de ácidos grasos esenciales Omega 3, 6 y 9 y antioxidantes como la vitamina E y los carotenoides.


El aceite de germen de trigo, con aproximadamente un FPS 20, además de ser un muy buen protector solar es de gran valor como complemento coadyuvante en casos de psoriasis, vitiligo o para reducir las estrías; como principio activo está presente en cremas antiarrugas, hidratantes, mascarillas faciales, champúes, etc. Como todos los aceites, para que sus principios activos estén en su plenitud benéfica, verifiquemos que su producción sea de primera prensada en frío (PPF).

El aceite de avellanas, portador de una protección media en torno a un FPS 10, aporta ácido palmitoleico que permite una rápida absorción potenciando el efecto beneficioso de sus principios activos como las vitaminas A y E, así como los minerales calcio, magnesio y potasio; en uso externo ayuda a aliviar pieles dañadas, atenuación de cicatrices, cuidados del sol, labios resquebrajados y secos. En algunos casos se afirma que tiene un factor protección entre 30 y 50 FPS pero en este caso refiere al que se elabora a partir de las flores del avellano y que es más difícil de conseguir.


Luego entre los aceites que brindan menor protección, FPS entre 4 y 10, señalamos los de almendras, sésamo, coco o palta, ideales para exposiciones más breves y pieles más curtidas de manera progresiva y/o durante todo el año. Mencionemos también la manteca de cacao y de karité, el aceite de oliva y jojoba o el aloe vera, los cuales solos o combinados con las otras sustancias mencionadas ayudan a diseñar soluciones integrales para nuestro cuidado neutralizando parte de las radiaciones solares nocivas y aportando valiosa nutrición regeneradora.

Y por último, no olvidemos los aceites esenciales de buena calidad como los de albahaca, menta o lavanda cuyo FPS cercano al 5 puede ser aprovechado combinando 5 a 10 gotas de cualquiera de ellos por cada 100 ml de alguno de los aceites recién mencionados; estos últimos se verán así enriquecidos y servirán de vehículo perfecto para nuestras esencias; hay otras que son afines con nuestra piel por su poder antiséptico, cicatrizante o regenerador que no tienen más que un FPS entre 1 y 3 pero que sumarán a una estrategia de protección esmerada de nuestra piel.

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Pablo de la Iglesia